El pasado jueves 23 fuimos al centro social Calasanz, ubicado en el predio 2, ejido las Bajadas, para identificar necesidades educativas y conocer el espacio en el que se pueden desarrollar actividades orientadas a la formación de inteligencias múltiples en niños y adolescentes.
Como nos pudimos dar cuenta en el recorrido por los inmediaciones al centro social, el estado de marginalidad en el que viven las personas no son consideradas de extrema pobreza, sino de precariedad semiurbana. Esto es, que las casas, distribución de muebles dentro de los terrenos, responden a un modelo rural, pero con tintes urbanos por las construcciones y recursos.
Así, nos encontramos con calles no pavimentadas, sin servicios públicos, y en condiciones de sanidad enrarecidas por el tipo de terreno y por su cercanía al sistema de aguas negras (canal frente al río). A su vez, la luz eléctrica es robada, por lo que no está regulada por la comisión de electricidad, sin embargo, el cableado existente es homólogo a aquel empleado por dicha compañía.
Estos referentes son importantes para identificar las condiciones de vida de los niños y adolescentes que viven en esta zona, mismas que son importantes a tomar en cuenta para el diseño de las estrategias didácticas y de los materiales.
Ahora, participa en el blog respondiendo a las siguientes preguntas:
1. ¿Cuáles fueron aquellas realidades o situaciones que llamaron tu atención en el Centro Social y en la zona urbana en la que se encuentra?
2. ¿Cuáles son aquellos comportamientos en los niños con los que conviviste que pueden ser intervenidos educativamente?
3. ¿Qué estrategias has pensado emplear y que puedan ser aplicados en el centro social para la intervención educativa?